Historia
Hace aproximadamente 35.000 años, los seres humanos modernos ya habitaban la región que en la actualidad conocemos como Italia. Hacia el año 1000 a.C., estos pueblos desarrollaron comunidades en el norte de la península mezclándose con los indoeuropeos. Poco después, al sur, los griegos fundaron ciudades como Nápoles y Siracusa. Al ser el centro del Imperio Romano, el contacto con los habitantes de otras áreas dominadas era inevitable, resultando en la influencia genética de estos pueblos en lo que actualmente es el territorio italiano.
En la segunda mitad del siglo XIX se produjo uno de los mayores movimientos migratorios de la historia, cuando miles de europeos llegaron a América. En 1870 se completó la unificación de Italia, pero la situación económica y social era desigual. Muchos italianos se vieron obligados a buscar alternativas y vieron una opción en los países de América. De los 11 millones de europeos que desembarcaron en el continente, el 38% procedían de Italia.
Argentina y Brasil fueron los dos países que más italianos recibieron. Entre los años 1880 y 1930, más de dos millones de italianos se trasladaron a la Argentina y la mitad se instaló definitivamente en el país. A fines del siglo XIX, los italianos representaban alrededor del 50% de todos los inmigrantes extranjeros residentes en Argentina. En 1895, la población argentina era de unos 4 millones de personas y 500.000 de ellos eran italianos. Procedían mayormente de las regiones de Piamonte, Liguria, Lombardía y Véneto.
En 1877 llegaron a Venezuela un total de 64 familias italianas para establecer una colonia agrícola, casi todas provenientes de la provincia de Belluno. En Uruguay, los primeros inmigrantes de aquella época vivían en su mayoría en Montevideo. Durante la Guerra Civil Uruguaya, cerca de 100 italianos embarcaron en Génova con destino al país para combatir bajo el liderazgo de Giuseppe Garibaldi. La mayoría de ellos no regresaron y se establecieron en la región.
La ascendencia italiana también está presente en los países de Centroamérica y el Caribe, así como en Colombia y Ecuador.
Norte de Italia y Europa Occidental
La proximidad geográfica de las poblaciones de Europa Occidental y el norte de Italia, así como el contexto histórico de estas regiones, contribuyeron a que estos grupos se volvieran muy similares genéticamente. Por esta razón, es posible que una estimación de ascendencia proveniente de Europa occidental también contenga ascendencia del norte de Italia.




























